"Charlie Hebdo" vuelve a ofender los sentimientos religiosos con la portada del número especial por el primer aniversario del atentado yihadista contra su redacción, cometido el pasado 7 de enero.

Para recordar el día negro en el que dos hombres enmascarados y armados con rifles de asalto irrumpieron en la redacción de la revista y acabaron con la vida de 12 personas, la publicación ha decidido colocar en portada la imagen de un "dios asesino".

"Un año después, el asesino sigue corriendo", es el titular de la portada de la edición especial de la revista. Titular que viene acompañado de la caricatura de un dios con las manos manchadas de sangre y una kalachnikov a la espalda.

De esta forma, la revista vuelve a arremeter contra Dios y la religión y en un momento de especial relevancia como el aniversario del ataque yihadista.

Charlie Hebdo


En el editorial de esta edición especial, el director Laurent Sourisseau ha querido recordar que se enfrentan no sólo a "los fanáticos embrutecidos por el Corán", sino también a los que profesan otras confesiones y que les "deseaban el infierno en el que creen" por la burla constante a la religión y las reiteradas blasfemias de las que se enorgullece esta revista.

Sourisseau ha aprovechado la ocasión para arremeter contra la figura del creyente que "no olvida nunca la afrenta a su fe porque tiene por detrás y por delante la Eternidad" y ha defendido que "las convicciones de los ateos y de los laicos pueden mover todavía más montañas que la fe de los creyentes".

Asimismo, el director de la publicación ha confesado que mueve a los miembros de Charlie Hebdo a continuar con su trabajo después del ataque yihadista es "la rabia" por "todo lo que hemos vivido desde hace 23 años".