El presidente iraní, Hasan Rohaní, consideró que la ruptura de las relaciones diplomáticas no resarce "el gran crimen" de haber ejecutado a "un líder religioso".
En palabras de Rohaní, "Arabia Saudita para encubrir su crimen de haber decapitado a un líder religioso en su país, hizo un acto extraño" que llevó a romper sus lazos políticos con Teherán.

Durante una visita del ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Kristian Jenseny, Rohaní reprochó el motivo de la ejecución de al Nimr y manifestó que por criticar no se decapita a la gente.

"La respuesta a la crítica no debe ser la decapitación", afirmó Rohaní, para quien es normal que este incumplimiento de "los derechos islámicos y humanos suscite la reacción de la opinión pública".

"Esperamos que los países europeos que constantemente reaccionan ante los derechos humanos, esta vez también cumplan sus deberes" y reaccionen ante la ejecución de Arabia Saudí del clérigo chií, añadió.

Además, el jefe del Ejecutivo iraní anunció la disposición de Irán para "colaborar con otros países, incluido los de la Unión Europea en la lucha contra el terrorismo".

El gobierno de Arabia Saudita rompió este domingo relaciones diplomáticas con Irán tras el asalto la noche anterior de la Embajada saudí en Teherán y su consulado de la ciudad de Mashhad, que se produjo como respuesta a la ejecución del clérigo chií el día anterior.

Tras la ruptura de relaciones de Arabia Saudí, Sudán y Barein también cortaron sus lazos con Irán y los Emiratos Árabes Unidos los redujeron a nivel de encargado de negocios.