El secretario de Fiscalización de la ciudad rionegrina, Enrique Sales, obligó a dos efectivos a que se afeiten bajo amenaza de sanciones. Además los instó a controlen el tráfico caminando por la calle.
La semana pasada dos empleados fueron notificados para que "eliminen su barba" o, en caso contrario, podría haber sanciones. El pedido se suma a la exigencia que los empleados municipales vigilen el tránsito caminando, literalmente, por la calle.

Ambas medidas cayeron como un balde de agua fría en el seno trabajador y dificultan aún más la inestable relación que tienen con Sales desde el comienzo de la gestión del intendente Aníbal Tortoriello.

Los empleados están muy disconformes con algunas medidas que está tomando el funcionario público y ya pidieron una audiencia para entrevistarse con el intendente. Luego de algunos cortocircuitos en los primeros días de gestión, la semana pasada dos hechos volvieron a sacudir la paciencia de los trabajadores.

Con respecto a la exigencia de caminar las calles, los trabajadores quieren saber si están cubiertos en caso de un accidente. "Nos vamos a comunicar con la ART en Viedma para saber si estamos cubiertos trabajando en la calle", contó un trabajador.

También se registró una agresión a una empleada hace algunas semanas
y en una reunión con las autoridades lograron que se flexibilicen las inspecciones y puedan patrullar en pareja.

Si bien el secretario de Gobierno, Diego Vázquez, le quitó el foco al conflicto y apuntó a "poner la atención en las situaciones críticas que le den soluciones a la gente", reconoció que "vamos hablar con Tránsito" para destrabar la situación.