El chico de Joaquín Malik había nacido prematuro, con sólo cinco meses de gestación. A los cuatro días falleció y desde el 23 de diciembre que intentan cremar su cuerpo en el cementerio San Vicente, en Córdoba, por falta de energía eléctrica.
"Mi hijo nació el 18 de diciembre y falleció el 22, y desde el 23 estamos dando vueltas con esto que no es nada fácil", contó Joaquín Malik al diario Día a Día de Córdoba.

Joaquín perdió a su bebé hace dos semanas —nació prematura— y todavía no pudo cremar el cuerpo en el Cementerio San Vicente porque no hay energía eléctrica.

El tema eléctrico no es el único obstáculo que intenta sortear Joaquín: un trámite burocrático impide su traslado a un cementerio privado. “Como no lo habían podido ingresar al sistema, para sacarlo me pedían hacer un ingreso y egreso, como si lo sacara de un nicho, y cobrarme casi dos mil pesos por ese trámite”, relató el padre.