El presidente estadounidense instruyó cambios en los requisitos para comprar y vender armamento considerado de guerra y se emocionó al recordar a las víctimas de varias masacres.
El presidente Barack Obama anunció este martes una serie de medidas para restringir la compra y venta de armas de fuego en los Estados Unidos con el objeto de reducir la violencia entre civiles que dio lugar a varias masacres en los últimos años.

Obama lloró al recordar a las víctimas de tiroteos como el de la escuela primaria Sandy Hook durante el anuncio realizado en la Casa Blanca y remarcó "el sentido de urgencia" de su decreto, que ya fue criticado por los legisladores republicanos, informó el sitio CNN.

Embed
Entre las medidas anunciadas figuran implementar un registro para vendedores de armas de todo tipo y calibre, lo que suprimiría el vacío legal para los comerciantes minoristas, y ampliar el pedido de información personal y antecedentes antes de hacer una compra.

"Sabemos que no podemos detener cada acto de violencia, cada acto de maldad en el mundo, pero tal vez podemos evitar uno", disparó Obama en referencia a su intento de 2013 de aprobar una ley similar en el Congreso, donde se enfrentó a la oposición republicana.

El mandatario ratificó que el decreto no es "un complot para quitarle las armas a todos" ni una violación a la Segunda Enmienda de la Constitución, que permite la portación libre de armas.

"Yo enseñé Derecho Constitucional. Sé un poquito de este tema. Creo que podemos encontrar el modo de reducir la violencia con armas de fuego de acuerdo con la Segunda Enmienda", explicó el presidente, para quien "el Congreso tiene que entrar en acción".

"Hasta que tengamos un Congreso alineado con la mayoría de los estadounidenses, hay acciones dentro de mi autoridad legal que podemos realizar para reducir la violencia con armas y salvar a más personas", expresó.

Obama lloró al anunciar medidas contra las armas