Un choche bomba estalló en un centro de entrenamiento de la Guardia Costera, ubicado en la capital del país ubicado al norte de África. El ataque se da en medio de una ofensiva de ISIS en puertos petroleros.
Cerca de medio centenar de personas murieron y varias decenas más resultaron heridas este jueves al estallar un coche bomba frente a una base militar en la localidad de Zlitan, situada al este de la capital libia.

El vehículo, al parecer conducido por un suicida, se incrustó en la puerta de la base, utilizada como centro de entrenamiento por la Guardia Costera, que lucha contra la inmigración ilegal.

De acuerdo a medios de prensa locales, hasta la morgue del hospital de la ciudad, situado a unos 175 kilómetros al este de Trípoli, llegaron "unos cincuenta cadáveres", tanto de policías como de civiles.

El atentado se produce en medio de una ofensiva lanzada el lunes por los grupos yihadistas libios afines a la organización Estado Islámico (EI) para hacerse con el control de los puertos petroleros de Ras Lanuf y Sidra, los más importantes del país.

Este intento de asalto, repelido por la Seguridad privada que protege las terminales, causó ya la muerte a más de una decena de combatientes de ambas partes y dejó al descubierto la falta de coordinación entre las fuerzas libias.