El Ehang 184 promete revolucionar el transporte personal: es capaz de cargar a una persona y su equipaje, llevándolos a cualquier destino de manera automática y sin necesidad de controlarlo.
La empresa Ehang está convencida de que es posible que un drone lleve a un ser humano. Y así lo han propuesto con su nuevo Ehang 184, un drone que podría revolucionar el mundo del transporte personal y que acaban de presentar en el CES (Consumer Electronics Show).

Eso sí, hay que admitir que lo que más llama la atención, más allá del propio hecho de viajar en un drone, es "la forma" de viajar, en la cual no tendremos que controlar de ninguna manera el vehículo.

ASÍ FUNCIONA EL EHANG 184

Según mostraban durante el CES, los representantes de Ehang, el enorme drone es capaz de cargar con casi cien kilos durante unos veintitrés minutos seguidos gracias a sus cuatro poderosos brazos. Esto supone, en la mayoría de los casos, una persona y una maleta pequeña.

La cabina contiene un asiento para pasajeros y un pequeño espacio para el equipaje. Una vez dentro, la persona decide el lugar hacia donde viajar, situándolo en una tablet. Cuando ya se ha calculado la ruta de vuelo, lo único que tendrá que hacer el pasajero será indicar el despegue. Al llegar al destino, de la misma manera, sólo habrá que indicar el aterrizaje. Así de sencillo. El Ehang 184 es capaz de alcanzar los 500 metros sobre tierra y viajar a unos cien kilómetros por hora.

El Ehang 184 lo hace todo solo, no hay controles, no hace falta saber pilotar ni tampoco tener conocimientos mayores de aviación: indicar destino, despegue y aterrizaje es lo único que hace falta. Por otro lado, desde Ehang explican que en caso de que fuese necesario, desde la base se pueden tomar los controles del dron para asegurar que el vehículo llega a su destino adecuadamente.

La idea de la compañía es vender estos drones como parte de una flota de transporte autónomo que conecten varios puntos. Hasta el momento, según declara los representantes, el prototipo ha volado más de cien veces por encima de un área boscosa, con pasajero y equipaje incluido, de forma exitosa.

SEGURIDAD Y OTRAS PREGUNTAS OBVIAS


Desde luego, el Ehang 184 promete muchísimo. Pero eso no evita que nos hagamos ciertas preguntas importantes sobre la seguridad, la legislación y el funcionamiento del dispositivo. En primer lugar, lo más inmediato, sería plantearnos qué ocurriría si el dron fallara. Como explicábamos, el Ehang 184 está controlado por el sistema automático. Bueno, si este no funciona correctamente, el dron puede ser controlado desde la central de forma automática. Lo que a los más desconfiados tampoco les da demasiada confianza: ya hemos visto que los drones son susceptibles al hacking. ¿También lo será el Ehang 184? En tal caso, existe un fallo de seguridad severo que habría que controlar estrictamente. No obstante, es la misma preocupación que ocurre con los coches autónomos.

Por otro lado, pongámonos en otra situación más simple: ¿y si falla el vehículo? Toda mecánica es falible. Un motor puede pararse o atascarse. Bien, en el caso de fallo del Ehang 184, la compañía ha dejado claro que la prioridad es la seguridad del pasajero. Por eso, el Dron vuela bajo y tiene un sistema de aterrizaje de emergencia. Como explican algunos ingenieros, los drones resultan más seguros que los helicópteros, sencillamente, por contar con varios motores. En caso de fallar prácticamente todas las hélices, solo un brazo, aseguran, es capaz de realizar un aterrizaje de emergencia.

Otra cuestión que queda en el tintero es la legal. La legislación con respecto al vuelo de drones todavía está muy verde en diversos países. Algunas naciones, incluso, todavía no tienen una normativa básica para el vuelo de drones a nivel profesional.