Los manifestantes fueron reprimidos con balas de goma desde el interior de la Casa de Gobierno provincial. Desde el Ejecutivo que encabeza Omar Gutiérrez denunciaron que "hubo una amenaza para no permitirnos gobernar".
Trabajadores estatales fueron reprimidos este viernes con balas de goma desde el interior de Casa de Gobierno, en Neuquén, mientras realizaban una manifestación frente al ingreso central del edificio en rechazo al despido de tres empleados del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), dos de los cuales son delegados de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).

El gremio cumple un paro en reclamo a la reincorporación de los tres trabajadores y como parte de la jornada de protesta, los trabajadores marcharon a Casa de Gobierno, cortaron el tránsito en la intersección de calles Rioja y Roca, frente al ingreso de la Casa de Gobierno y encendieron neumáticos.

La tensión fue en aumento al no ser recibidos por ningún funcionario provincial y cuando abrieron una ventana lateral del edificio fueron reprimidos con disparos de balas de goma desde el interior de la Gobernación.

El secretario General de ATE, Carlos Quintriqueo, repudió el accionar de la policía, ratificó que continuarán la protesta y reclamó que los atiendan. "El gobernador afirmó que su gobierno será de puertas abiertas y de diálogo y esta es la respuesta que recibimos en el día de hoy", afirmó el dirigente estatal. Advirtió que sostendrán las medidas que afectan el funcionamiento del organismo en toda la provincia.

En tanto, el Ejecutivo provincial emitió un comunicado en el que responsabilizó por "los incidentes" a "manifestantes del gremio ATE" y calificó las protestas como de una "violencia inusitada".

Tanto el ministro de Gobierno y Justicia, Mariano Gaido, como el subsecretario del área, Juan Pablo Prezzoli sostuvieron que los reclamos fueron "inusitados, desmedidos, que no se corresponden con el respeto a la institucionalidad ni con un gobierno que mantiene un diálogo permanente, las puertas abiertas y la institucionalidad".

"Hubo una amenaza de no permitir gobernar al gobierno de la provincia del Neuquén y esto lo entendemos como algo que no tiene absolutamente nada que ver con los tiempos que estamos transitando, que son de construcción conjunta, de mucha conversación, de búsqueda de coincidencias", expresó Prezzoli, según se informó a través de un comunicado.

"Desde el gobierno, queremos, profundizamos y revalorizamos el espacio de diálogo que siempre ha estado abierto y que ha sido la premisa con la que el gobernador Omar Gutiérrez ha llevado adelante todas y cada una de sus decisiones desde el 10 de diciembre", señaló.

"Hemos documentado en lo que va del transcurso de esta jornada, desde que empezaron las agresiones, hechos violentos que generaron destrozos en la Casa de Gobierno, también vehículos pero fundamentalmente y esto es lo que más nos preocupa, se agredió a una persona, a un trabajador, a alguien que estaba cumpliendo su horario de trabajo, que tiene su familia".

Subrayó que "lo primero que desde el gobierno queremos reafirmar es el llamado a la paz, al orden y a la calma. Hay tiempos, canales y mesas de trabajo que están funcionando y que actualmente se encuentran trabajando en la situación laboral de cada sector laboral que se desempeña en el Estado.
Pero hoy, lo que nos preocupa y nos ocupa es el orden, la calma, la seguridad, la convivencia armónica entre los distintos sectores".