La película "Chapo. El escape del siglo", tiene como estreno previsto la semana próxima, pero tendrá la particularidad de ser un filme con un final incompleto por la nueva captura del líder narco, ocurrida este viernes.
Cuando Guzmán logró evadirse del penal del Altiplano, considerado de máxima seguridad, los detalles del escape alimentaron las especulaciones de un inminente filme.
Y ahora llega por eso la película, dirigido por Axel Uriegas y primero de una serie de cuatro que anunció la distribuidora Dragon Film, envuelota en un fuerte misterio porque ni su responsable ni la producción dejaron trascender detalles.


Trailer película de el chapo

Tampoco los actores son famosos, al punto que quien encarna a El Chapo, Irineo Álvarez, solo registra papeles secundarios en series de televisión latinas como “El señor de los cielos” y “Capadocia”.
Sí se sabe que ese Guzmán de ficción ofrece detalles sobre los motivos de su huida, el 11 de julio pasado por un túnel de 1.5 kilómetros que unía su celda en el penal con una obra en construcción: “Algo empecé a notar que traían los gringos y el presidente. Algo no me latió y mandé a construir ese túnel”, dice.
Aquella fuga, la segunda, porque “El Chapo” ya se había escapado del penal de Puerta Grande en el 2001, jaqueó la presidencia de Enrique Peña Nieto.
Ahora, recapturado, una posible extradición a Estados Unidos, antes menospreciada por las autoridades mexicanas, puede ser vista con chances.
El lunes próximo iban a cumplirse seis meses de la huida de Guzmán del penal del Altiplano, situado en el centro de México, a través de un túnel que llegaba hasta un agujero en la ducha de su celda.
"Fallaron tantos sistemas a la vez que es demasiado enorme la falla para que sea circunstancial", escribió el periodista Raymundo Riva Palacio en su libro "La fuga de El Chapo: Crónica de un desastre".
A la distancia, el hoyo y el túnel de 1.500 metros con una motocicleta sobre rieles suenan a simple anécdota ante las omisiones, presuntas complicidades y fallos que se conocieron después. Guzmán, el preso más famoso de México, llevaba 17 meses detenido.
Por ser un preso de alto perfil se suponía que a "El Chapo" tenían que cambiarlo de celda con frecuencia. Que llevaba un brazalete electrónico y que era vigilado noche y día, incluso desde afuera de la cárcel.
Pero la noche de su fuga, cuando los agentes federales sentados frente a los videos de vigilancia reaccionaron y alguien fue a revisar la celda, habían pasado 26 minutos desde la desaparición. Había tenido tiempo suficiente: se calcula que el narcotraficante más poderoso del mundo necesitó de 15 a 20 minutos para salir por el túnel a una casa a medio construir edificada para la fuga.
Desde entonces, más de 30 personas fueron detenidas, entre autoridades penitenciarias, custodios y supuestos cómplices, como su cuñado Édgar Coronel Aispuro, hermano de su esposa Emma, una ex reina de belleza, el jefe de su equipo de abogados y dos pilotos de avión.