La modelo Raquel Santos, de 28 años, murió a causa de un paro cardiorrespiratorio, luego de someterse a dos tratamientos para corregir las arrugas faciales.
Santos, de 28 años, falleció el lunes después de someterse a dos tratamientos para corregir las arrugas faciales, en la ciudad de Niteroi, en el estado de Río de Janeiro.

La modelo tenía dos hijos y había sido una de las finalistas del pasado concurso Musa de Brasil, que elige cada año a una voluptuosa mujer brasileña como imagen publicitaria del país.
Las causas de la muerte de Santos están aún por determinar, pero su esposo señaló que su fallecimiento está vinculado con toda probabilidad con el uso de sustancias para mejorar su imagen, como el Potenay, un estimulante utilizado en caballos para desarrollar los músculos de las piernas, que Santos utilizaba de forma habitual.
"Estaba fascinada por la imagen, por el carnaval, por el gimnasio. Siempre quería más. Yo creía que, bonita o fea, ya era perfecta. Pero ella siempre quería más", dijo hoy su esposo, Gilberto Azevedo, durante el velatorio.
Brasil lidera el ránking mundial en número de cirugías estéticas y, en una sociedad obsesionada por la estética, cada año son varios los casos trágicos como consecuencia de agresivos tratamientos para mejorar la imagen que escapan al control médico.