Lo aseguró que el fiscal general del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, Julio De Olazábal, que los ex prófugos del triple crimen de General Rodríguez están siendo investigados por la justicia provincial, por delitos cometidos durante su escape.


En declaraciones a la prensa, el funcionario judicial señaló que "estas tres personas que se movilizaron en territorio de Santa Fe, en principio cometieron hechos con características delictivas como enfrentamiento armados con la Gendarmería. Además, otros episodios de privación de la libertad, robos y tenencia de armas de fuego".

Sobre el traslado al penal de máxima seguridad de Ezeiza, De Olazábal dijo coincidir en que "se los alojara en un lugar seguro, porque no se sabía si había bandas que buscaban la recaptura en ese momento. Además, si se hubiera presentado un conflicto de competencia, lo debería haber resuelto la Corte Suprema, y se hubiesen tardado meses y generado un escándalo jurídico. Fue lo más acertado como se actuó", interpretó De Olazábal respecto al traslado a Buenos Aires.

Los hechos por que son investigados por la justicia provincial los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci, son el enfrentamiento a balazos con una patrulla de Gendarmería Nacional; privación de la libertad del ingeniero Juan Ignacio Reynoso, de 31, y robo de su camioneta Volkswagen Amarok ploteada de Gendarmería que luego volcó; lo mismo ocurrió con el chacarero Héctor Ferreyra a quien mantuvieron secuestrado en su vivienda y robaron su Toyota Hilux y finalmente retuvieron al encargado de un molino arrocero de Helvecia, donde fueron capturados Cristian Lanatta y Víctor Schillaci. En todo este accionar se le suma el uso de armas de guerra.