La policía turca arrestó a una persona sospechosa de estar relacionada con el atentado suicida en el que ayer murieron 10 turistas en Estambul, anunció el ministro de Interior turco, Efkan Ala.

El funcionario indicó también que el terrorista suicida pudo ser identificado porque las autoridades disponían de sus huellas dactilares, pero acotó que no estaba incluido en las listas de sospechosos que manejaban las fuerzas de seguridad, informó la agencia de noticias.

Efkan Ala aseguró que las investigaciones en torno al ataque siguen abiertas y contó que el atacante no estaba en su lista de sospechosos de terrorismo. "Debemos mostrar al mundo que estamos contra estos ataques", agregó.

Entre los heridos, todavía en hospitales de Estambul, quedan nueve alemanes, un noruego y una turista peruana. Dos de los teutones están en estado grave, aunque ya fuera de la Unidad de Cuidados Intensivos. Se ha dado de alta al resto de heridos, cuya cifra inicial fue de 17, uno de los cuales murió en el hospital.

Aunque no hay confirmación oficial al respecto, varios medios turcos identificaron al atacante como Nabil Fadli, nacido en 1988 en Arabia Saudí, aunque probablemente de origen sirio.

El diario Hürriyet Daily News asegura incluso que el presunto terrorista pidió asilo el pasado cinco de enero en un centro de atención a inmigrantes al que acudió acompañado de otras cuatro personas. Según ese medio, Fadli permaneció varios días en la dirección que facilitó a las autoridades.

Efkan Ala se reunió este miércoles en Estambul con su colega de Alemania, Thomas de Maizière, que se traslado a Turquía para seguir de cerca la investigación del atentado en el que murieron ocho ciudadanos alemanes.

Las autoridades turcas detuvieron en las últimas horas a al menos 65 personas acusadas de pertenecer a Dáesh, aunque no se ha aclarado si esos arrestos están relacionados con el ataque de ayer.

Entre los arrestados se cuentan quince sirios, tres rusos y un turco, pero no hay datos aún de la nacionalidad del resto de sospechosos.