El prófugo recapturado por el triple crimen de General Rodríguez reclamó mayor cantidad de alimentos en el penal de Ezeiza y este jueves fue atendido por una consulta cardiológica en el hospital de la cárcel.
Además, Lanatta fue visitado por su pareja y por su hijo y también por su madre, quien además estuvo con su otro hijo, Cristian, pero por separado.

Los agentes penitenciarios que custodian a los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci no tienen antecedentes penales ni denuncias por corrupción dentro de la cárcel y fueron elegidos con esas características para estar las 24 horas con los recapturados prófugos de la cárcel de General Alvear.

Así lo informó este viernes el Servicio Penitenciario Federal (SPF) durante una visita de la prensa a la cárcel de Ezeiza organizada por el organismo y el Ministerio de Justicia de la Nación para conocer las condiciones de seguridad en las que están los detenidos.

Los tres presos están bajo resguardo, por lo que no pueden tener contacto con nadie más que con sus visitas, sus abogados o la gente del Poder Judicial que deba verlo por las causas que se iniciaron tras su fuga el 27 de diciembre pasado.

Los Lanatta y Schillaci están detenidos en tres pabellones distintos, y si bien estuvieron solos en esos sectores, en los últimos días fueron llevados a otras celdas, pero no tienen contacto entre sí.

Las celdas en las que están alojados son de tres metros por dos metros, tienen una cámara, un armario, un pupitre con un banco y un inodoro y lavadero de manos antivandálicas y en el caso de los prófugos recapturados tienen una cámara de seguridad.

Allí están 23 horas del día y solo tienen una de recreo en la que pueden bañarse o hablar por teléfono y cada vez que entran o salen de las celdas son requisados.