Confederaciones Rurales Argentinas manifestó su preocupación "ante el estado de alerta roja que actualmente están sufriendo productores" de distintas provincias.
Tras la reunión llevada a cabo el miércoles entre dirigentes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), el presidente del Senasa, Jorge Dillon, y el secretario de Agricultura de la Nación, Ricardo Negri, en el norte argentino los productores aguardaban que se tomen medidas nacionales para el combate de la langosta.

CRA expresó en un comunicado su "preocupación ante el estado de alerta roja que actualmente están sufriendo productores santiagueños, tucumanos, salteños, catamarqueños, sanluiseños y cordobeses afectados por el peor ataque de langostas de los últimos 50 años".

Participaron de la reunión por Confederaciones Rurales Argentinas, Juan Pablo Karnatz, pro secretario en representación de Santiago del Estero; Ignacio Pisani vocal por Salta; Sebastián Robles Terán, presidente de Cartuc y Jose Ignacio Lobo, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán.

"Valorando el espacio de dialogo y debate creado por el gobierno nacional entre el sector público y privado, inédito en los últimos 10 años, CRA reitera la necesidad de que se actúe de manera urgente en el combate de esta plaga que hoy afecta a más de 700.000 hectáreas en estas provincias de la Argentina", se dijo en un comunicado.

Desde CRA destacaron que "esta plaga de langostas que afecta directamente a los cultivos, campos de pastoreo y montes naturales, fue denunciada ante la opinión pública nacional" por la entidad, "en julio de 2015, sin obtener ninguna reacción política de la pasada administración nacional".

"Es por eso que urge la necesidad de no seguir perdiendo el tiempo y plasmar un presupuesto y acciones concretas que desarrolle un plan estratégico de combate y erradicación efectivo que evite que la plaga continúe creciendo", manifestó CRA.

Los dirigentes consideraron que "la situación es insostenible, la plaga aumenta en cantidad día a día y puede extenderse hacia millones de hectáreas, por lo tanto no se puede continuar dilatando los tiempos, pues si la langosta pasa del estadío de saltona a voladora será cada vez más difícil de controlar y los daños cada vez mayores".

La langosta es una plaga nacional y "el Estado nacional tiene la obligación de controlarla y combatirla. Mientras se preparan equipos, se deliberan acciones y se busca quienes deben financiar estas acciones, la langosta no espera y sigue comiendo", se dijo.

En tanto desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), se alertó: "La plaga tiene un potencial de daño enorme si no se realizan las medidas de contingencia necesarias".