Al menos 11 personas murieron y 13 más resultaron heridas después de que un atacante suicida hiciera detonar los explosivos que portaba en una casa de huéspedes en Jalalabad, en el segundo atentado en cuatro días en esa ciudad del este de Afganistán.
Attaullah Jogyanai, portavoz del gobernador de la provincia de Nangarhar indicó que el ataque tuvo lugar alrededor de las 10.30 hora local (6.00 GMT) en el tercer distrito policial de Jalalabad, capital de esa provincia.

Además, precisó que el ataque se produjo dentro de una casa de huéspedes propiedad de un miembro del Consejo provincial.

Un integrante de ese consejo, Zabihullah Zmarai, indicó que "hubo varios muertos" y que algunos de los heridos estaban "en condición crítica", todos ellos civiles que se habían reunido en la casa de huéspedes.

Ningún grupo ha reivindicado aún la responsabilidad por el atentado.

Esta misma semana, Jalalabad fue escenario de otro atentado, un ataque contra el consulado de Pakistán, en un asalto que sí fue reivindicado por el autodenominado Estado Islámico y que causó al menos 10 muertos y siete heridos.

Estas acciones insurgentes se producen una semana después del ataque al consulado de la India en la ciudad afgana de Mazar-i-Sharif, en el norte de Afganistán, en el que murieron cinco personas (los cuatro atacantes y un policía) tras 25 horas de enfrentamiento.

En diciembre un ataque talibán contra una casa de huéspedes y la embajada de España en Kabul acabó con la muerte de dos policías españoles, cuatro agentes afganos, dos civiles y los cuatro asaltantes.

Esta semana el Gobierno de Estados Unidos dio categoría de grupo terrorista a la facción que ha jurado lealtad al EI en Afganistán y Pakistán, zonas en las que la presencia de este grupo se ha extendido en el último año.