El accidente de este domingo en la autopista Panamericana, en el cual un hombre murió al ser chocado por un conductor que iba a contramano, recuerda otros casos de imprudencias al volante que terminaron con personas fallecidas.
Uno de los más recientes fue el protagonizado por el boxeador Rodrigo "La Hiena" Barrios el 24 de enero de 2010 cuando chocó con su camioneta a otro vehículo, en la ciudad de Mar del Plata, y pasó por encima a Yamila González, una joven de 20 años embarazada de 6 meses. Barrios se dio a la fuga por una calle en contramano mientras que la mujer murió.

Las pericias llevadas a cabo por la investigación del caso determinaron que no se encontraba alcoholizado o bajo el efecto de drogas a la hora del accidente, aunque esto fue cuestionado, ya que los análisis se les realizaron varias horas después de lo sucedido.

Finalmente, el 4 de abril de 2012, Barrios fue condenado a cuatro años de prisión efectiva y le dieron ocho años de inhabilitación para conducir cualquier tipo de automóvil. Después de 22 días en prisión quedó en libertad tras pagar 200 mil pesos argentinos como indemnización.

Otro caso que no pasó desapercibido es el de Sebatián Cabello quien mató a una mujer y a su hija mientras corría una picada en la avenida Cantilo, en 1999. Cabello fue condenado el 2 de setiembre de 2005 por la Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal a 12 años de prisión, y además se lo inhabilitó por diez años por la muerte de Celia González Carman y su pequeña hija Vanina Rosales.

La misma sala judicial luego aceptó una apelación de la defensa y redujo a sólo tres años la condena a Cabello, de modo que en el mismo 2005 fue dejado en libertad. Obviamente, se mantuvo su restricción para conducir durante 10 años, que el joven deliberadamente violó al tramitar en 2010 el registro de conductor en Malvinas Argentinas. Si bien en principio se lo otorgaron luego se le anuló.

Un tercer hecho de similares características se dio el 15 de septiembre de 2013 cuando Lucas Trasancos conducía un Audi TT prestado a alta velocidad y, tras pasar un semáforo en rojo en la esquina de avenida Rivadavia y Cuenca, embistió la moto en la que se desplazaba una pareja, que murió por las heridas recibidas. El 8 de septiembre de 2015, fue condenado a cuatro años y dos meses de prisión, pero sigue en libertad.

Por último, otro caso paradigmático fue el del hijo de la modelo Bárbara Durand, Gianfranco Dolce, quien el 26 de abril de 2013, en el cruce de la Panamericana y la ruta 197, se cruzó tres carriles de la vía más rápida a la más lenta, perdió el control y se fue contra el guardarrail de la banquina. Allí, su camioneta chocó y aplastó a un Volkswagen Gol que estaba detenido en la banquina con tres obreros que esperaban la llegada de un compañero para ir a trabajar. Los tres trabajadores que estaban en el Gol -Esteban Bart, Walter Flores y Fernando Bustamante- murieron aplastados por la pesada caída de la Ford Ranger sobre el vehículo.

La causa, sin embargo, quedó archivada luego de que las partes llegaran a un arreglo en una mediación penal por lo que Dolce no podrá ser juzgado ni condenado por la Justicia penal bonaerense.