Lo hará en sesión extraordinaria. El convenio firmado entre la Nación y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que contempla el traspaso de los policías de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana, la Superintendencia de Bomberos y parte de las áreas de Policía Científica y de Investigaciones.
Así lo confirmó el legislador del PRO, Claudio Niño, quien señaló que el convenio de traspaso de la Policía Federal, "en forma progresiva, es un nuevo paso de reafirmación del proceso de la autonomía de la Ciudad, acorde con el espíritu palmario que expresaron los constituyentes tanto con la sanción de la nueva Constitución Nacional como con el de la Constitución de la Ciudad".

"Esta transferencia tiene como objetivo el cumplimiento constitucional de garantizar el derecho de la seguridad de los que transitan la Ciudad y se efectivizará con las partidas de fondos pertinentes, reafirmando el federalismo que es categóricamente reivindicado en el convenio de transferencia", precisó Niño en un comunicado.

El Convenio firmado entre el presidente Mauricio Macri y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el pasado 5 de enero, contempla el traspaso de los policías de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana (básicamente, las 54 comisarías porteñas, Infantería y Montada), la Superintendencia de Bomberos y parte de las áreas de Policía Científica y de Investigaciones (Homicidios, Robo y Hurtos, Defraudaciones y Estafas, entre otras).

En tanto, la legisladora porteña por el Frente para la Victoria, Andrea Conde, sostuvo que están "de acuerdo con la transferencia a la Ciudad de las funciones de seguridad en materia no Federal" y afirmó que en el debate se "debería contar con precisiones sobre la transferencia de recursos que hagan posible tanto el funcionamiento de la fuerza como la creación de una estructura de conducción civil" para la misma.

Conde abogó también por la conformación de comisiones de seguimiento del proceso de traspaso tanto en la Legislatura porteña como en el Congreso de la Nación.

Asimismo, señaló que "un mando político débil favorece el autogobierno policial".