La UFC Fight Night de Boston tuvo todos los condimentos que una noche en la que había en juego un cinturón debe tener. Y para colmo, las peleas preliminares también tuvieron lo suyo.
En el combate estelar de la velada, TJ Dillashaw resignó su título Gallo al caer por decisión dividida frente a Dominick Cruz, que recuperó el cinturón que había resignado por una serie lesión que lo obligó a alejarse de los octágonos por tres años.

La pelea tuvo todo lo que se esperaba al tratarse de dos de los peleadores más rápidos de la UFC. Ambos peleadores tuvieron sus chances para finalizar a su rival, pero ninguno dio el brazo a torcer y todo llevó a definir el pleito en las tarjetas.

Allí, Dillashaw ya se consideraba ganador, pero en un fallo polémico para algunos, fue Cruz el que se consagró y volvió a subirse a lo más alto de una categoría en la que sólo registra una derrota hace casi 9 años.

"Pensé que había ganado la pelea. Estoy decepcionado por el resultado. Sentí que gané los últimos dos rounds, espero tener una revancha para ganar y recuperar el cinturón. Quiero felicitar a Dominick. Debí ser más agresivo para no dejarlo a los jueces", se lamentó Dillashaw.

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Antes, Eddie Álvarez frustró el regreso del ex campeón de categoría Ligero Anthony Pettis al octágono y le terminó ganando en una decisión también dividida que significó la segunda caída consecutiva para el nacido en Wisconsin.

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Otro de los puntos altos de la noche de Boston se dio en la pelea de los Pesados entre Travis Brown y Matt Mitrione, en la que el primero se llevó el triunfo por nocaut técnico tras propinarle una paliza en el tercer round que lo dejó con el rostro completamente desfigurado.

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