El Ministerio de Salud de Brasil advirtió el lunes que las mujeres embarazadas deberían consultar a sus médicos antes de viajar al país, pero señaló que no eran necesarias otras restricciones de acceso debido al virus de zika, una infección transmitida por mosquitos.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) advirtieron especialmente a las futuras madres que no viajen a las zonas donde hay riesgo de transmisión, ya que el virus, transmitido por el mosquito Aedes aegypti fue relacionado con severas malformaciones congénitas.

El ministerio brasileño señaló en un comunicado que la advertencia de viaje emitida el viernes por los CDC de Estados Unidos reforzaba las medidas ya adoptadas por el Gobierno de Brasil, como la recomendación de uso de aerosoles insecticidas y prendas de manga larga para evitar las picaduras de mosquitos.

Brasil ha reportado 1.761 casos de bebés nacidos con cerebros inusualmente pequeños, o microcefalia, según informó en diciembre la Organización Mundial de la Salud (OMS), en momentos en que la enfermedad transmitida por mosquitos vinculada a problemas cerebrales se propaga por Latinoamérica.

¿Qué es el zika?

El zika es un virus transmitido por la picadura del mosquito Aedes aegypti, mismo vector del dengue. Fue detectado por primera vez en América Latina en 2014, precisamente en Chile y continúa propagándose en la región, principalmente en Brasil, donde se constató transmsión autóctona.

El patógeno se identificó en 1947 por primera vez en Uganda, específicamente en los bosques de Zika. Se descubrió en un mono Rhesus cuando se realizaba un estudio acerca de la transmisión de la fiebre amarilla en la selva.

Análisis serológicos confirmaron la infección en seres humanos en Uganda y Tanzania en 1952, pero fue en 1968 que se logró aislar el virus con muestras provenientes de personas en Nigeria.

Generalmente, sus síntomas duran entre cuatro y siete días y pueden confundirse con los del dengue.

En los casos en los que las señales que revelan la enfermedad son moderados, la persona puede tener fiebre de menos de 39°C, dolor de cabeza, debilidad, dolor muscular y en las articulaciones, inflamación que suele concentrarse en manos y pies, conjuntivitis no purulenta, edema en los miembros inferiores y erupción en la piel, que tiende a comenzar en el rostro y luego se extiende por todo el cuerpo. Con menos frecuencia se presentan vómitos, diarrea, dolor abdominal y falta de apetito.

No existe una vacuna ni un tratamiento específico para el zika, sólo un manejo sintomático que consiste en descansar y en tomar paracetamol para el control de la fiebre. No se recomienda el uso de aspirinas por el riesgo de sangrado que acarrea. También se aconseja ingerir líquido en abundancia