Más de 3.000 detenidos tuvieron algún intento de fuga o evasión del lugar de detención, según un informe oficial que publicado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación en base a las estadísticas de 2014.


Además, de acuerdo al Informe 2014 del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (Sneep), de la Dirección Nacional de Política Criminal de ese ministerio, el preso argentino tiene un promedio de entre 25 y 34 años, es soltero, con primario completo, desocupado y tuvo como última provincia de residencia la de Buenos Aires.

Según el informe, al 31 de diciembre de dicho año había 69.060 detenidos en los distintos servicios penitenciarios del país, unos 4.772 más que en 2013 y casi 15.000 más que diez años antes.

Del total, el 45,2% (31.224) está bajo la órbita del Servicio Penitenciaria Bonaerense (SPB) -le sigue Córdoba con 6.347 presos y Mendoza con 3.945- y sólo el 8% de la población penitenciaria en el Federal (10.424 presos), en tanto que el 51% se encuentra con condena y el 48% está procesado.

Según el informe, en todo el 2014 existieron 3.095 presos que intentaron fugarse o de evadirse del penal en el que se hallaba alojado y casi 12.000 detenidos participaron de algún tipo de revuelta dentro de la cárcel, en mucho de los casos con heridos, muertos o daños de las instalaciones.

El dato cobra importancia luego de la fuga que protagonizaron el 27 de diciembre pasado los hermanos Martín y Christian Lanatta y Víctor Schillaci, tres de los condenados por el triple crimen de General Rodríguez, quienes escaparon del penal de General Alvear y se mantuvieron fugitivos durante 15 días hasta que fueron recapturados.

En cuanto al comportamiento dentro de la cárcel, casi 19.000 presos de los 69.060 sufrieron durante el 2014 algún tipo de sanción disciplinaria, siendo la más común la permanencia en su celda individual por un lapso de hasta 15 días ininterrumpidos, a pesar de lo cual la gran mayoría de los presos tiene conducta "ejemplar", "muy buena" o "buena".