Los taxistas de Uruguay fueron noticia hace poco tiempo por su protesta contra las aplicaciones tecnológicas que brindan servicio y complican a los tradicionales choferes. Pero no fue el único país en levantar la voz, ya que en Brasil comenzaron a regir unas medidas algo polémicas para los taxis.
Con el objetivo de mejorar el confort y bienestar del pasajero, en la ciudad de San Pablo se estableció que los taxistas no podrán hablar de fútbol, política o religión. Es decir, evitar pronunciarse sobre temas que suelen generar polémica.

Además de esto, deberán recibir al cliente con "optimismo y alegría" y no decir "palabrotas". Además, podrían recibir una sanción si no llevan cargadores de celular o si no ofrecen medios de pago electrónico al pasajero.

La nueva ley no modifica sólo el régimen de conducta del chofer, sino también el de vestimenta. Así es como los taxistas no podrán vestir bermudas, deberán estar afeitados y limpios. Camisa, jean oscuro o pantalón de vestir y cinturón, el "outfit" propuesto por esta movida.

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Las multas a todo aquel que no cumpla esta regla esta estipulada en 35,52 reales (unos 120 pesos) y tiene como máximo objetivo competir de igual a igual a empresas como Uber o Easy Taxi.