El hombre de 41 años que falleció ayer lunes en una playa de Maldonado, estaba subido a una batalla personal, y peleaba para que su esposa no bajara los brazos y le ganara a la enfermedad.
César Bustos estaba de vacaciones en Uruguay con su esposa, Sofía, y su hijo de 3 años, Juan Sebastián, después del que había sido un 2015 difícil. A ella le habían diagnosticado cáncer hacía poco más de un año, y él se había empecinado en que iban a vencerlo juntos.

Pero ayer lunes, la vida de esta familia platense tuvo un giro inesperado cuando la fatalidad, que no sabe de historias, ni de personas necesarias, hizo que este kiosquero fanático de Estudiantes de La Plata, se ahogara cuando nadaba en una playa del departamento uruguayo de Maldonado, en una zona donde no hay servicio de guardavidas.

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Tranquila, amor. Todo va a salir bien. Te amo. Dale.

Una foto publicada por CÉSAR (@cab3cesar) el

Las noticias no saben de historias, pero de vez en cuando vale la pena tomarse el tiempo para contar algunas. Para que los protagonistas dejen de ser sólo un nombre perdido entre fechas, horas o lugares, y la de César es una de esas.

En las redes sociales quedaron sus mensajes, mensajes dedicados a su esposa, a su hijo, al "Pincha", pero uno fijado bien arriba en su timeline de Twitter resumiendo donde tenía puestas todas sus energías por estos días: "Un pasito más. Para seguir así. Dale", le decía a Sofía, y adjuntaba una foto de ella junto a su hijo y su sobrina.

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Si uno repasa sus mensajes, se encuentra con un papá enamorado de su hijo, que registraba desde el primer día de las vacaciones en Uruguay, hasta la última Navidad con él.

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Sin embargo no todo era felicidad. La familia estaba atravesando un momento difícil, César estaba acompañando a Sofia en su enfermedad y poniéndose al hombro una misión difícil, ser fuerte él, mientras la convencía a ella para que no bajara los brazos.

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