La restricciones a la importación de carne argentina fue impuesta en septiembre de 2003 en las provincias de Chaco, Formosa, Jujuy y Salta ante la aparición de un foco de fiebre aftosa.
Así lo anunció la Comisión Europea (CE), tras la decisión adoptada por unanimidad por los miembros del Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y para la Salud Animal de la misma UE durante el transcurso de la reunión que tuvo lugar en Bruselas.

El presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Jorge Amaya, se mostró satisfecho por la decisión comunitaria y destacó que la misma es fruto del trabajo realizado por el personal en el fortalecimiento institucional del organismo.

El comité votó favorablemente la modificación de la decisión 2003/758/CE, confirmó el organismo sanitario. La medida, adoptada en respuesta a una nota presentada a principios de noviembre por el Senasa, levanta las restricciones que existían para importar carnes frescas bovinas deshuesada y madurada provenientes de las provincias.

Al mismo tiempo se dispuso mantener la restricción en la franja de 25 kilómetros a lo largo de la frontera con Bolivia y Paraguay. En esa franja está en ejecución un Programa de Control Fronterizo sobre la base de la vacunación total y el control de los movimientos de todos los animales propensos a padecer la enfermedad y la vigilancia seroepidemiológica, recordó el Senasa.

La restricción había entrado en vigencia en septiembre de 2003, tras la aparición de un brote de fiebre aftosa en porcinos de la localidad salteña de Tartagal, próxima a la frontera con Bolivia. Pero desde hace más de un año no fueron registrados nuevos focos en el área, subrayaron los expertos europeos, quienes recordaron que las inspecciones realizadas a lo largo de 2004 demostraron que la situación se normalizó.

La nota de Bruselas también recordó que las autoridades de Argentina han introducido una zona de seguridad de unos 25 kilómetros a lo largo de la frontera entre el país por una parte y Bolivia y Paraguay por la otra.

En septiembre del año pasado, el Senasa solicitó ante el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y de Sanidad Animal de la Unión Europea que se levantara la restricción que pesaba sobre las carnes argentinas de esas cuatro provincias norteñas.

En la oportunidad, el organismo sanitario argentino informó acerca de las medidas tomadas contra la aftosa en la región y la situación epidemiológica de la enfermedad en todo el país donde ya transcurrió más de un año desde la extinción del foco en Tartagal.

El pedido del Senasa también se basó en el informe presentado ante la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) para recuperar el status de país libre con vacunación al norte del paralelo 42.