Un hombre creó una petición en Internet para que se eliminen los pochoclos en las salas de cine.

Sesión de cine. Película interesante. Y justo en la butaca de al lado, una pareja con un paquete enorme de palomitas. ¿Hay algo más molesto que quedarse sin escuchar el diálogo de una escena clave porque alguien esté masticando a tu lado?

Si la respuesta a esta pregunta es positiva y, además, el cabreo por haberte perdido alguna secuencia de tu peli favorita es monumental, debes saber que ya no estás solo. En la página PetitionBuzz.com, Mike Shotton, de Newcastle, Inglaterra, cansado de que de ser boicoteado por los masticadores de pochoclos en sus películas favoritas creó una petición para que los prohíban en las salas de cine.

En su escrito de queja pide a los internautas que le ayuden a demostrar a las cadenas de cines y al Gobierno británico, que "no están dispuestos a permitir que los rumiantes, con su boca abierta, arruinen el proyección de nuestra película."

Sus quejas continúan ya que carga directamente contra las salas de cine, a las que acusa de dar mensajes contradictorios ya que, por un lado, en los anuncios previos a la película piden silencio en la sala, pero luego venden aperitivos cuya ingesta provoca molestos ruidos y asegura que las palomitas son una comida muy poco adecuada para respetar el silencio necesario que se requiere para disfrutar de una proyección, y además, asegura que apestan.

Hasta el momento su petición no ha sido muy apoyada por los internautas ingleses, ya que apenas la han firmado un 100 firmas.

Sin embargo, sí que ha conseguido generar revuelo, tanto que ha movilizado en contra de su propuesta de prohibir los pochoclos en las salas de cine a un grupo de personas que aseguran que este aperitivo es una parte esencial de la experiencia de acudir a ver una película.