El gigante tecnológico Apple tuvo una victoria legal simbólica en su disputa de patentes con la surcoreana Samsung, al lograr que un juez de Estados Unidos prohiba ciertos modelos de smartphones viejos de su competidor.


La decisión deriva del proceso que enfrentó a los dos grupos en los últimos años en California. Después de un juicio donde Samsung fue encontrado culpable de violación de patentes, Apple había pedido la prohibición de venta de los productos involucrados.

En su decisión, hecha pública el lunes y que entra en vigor el próximo mes, el juez Lucy Koh concluyó que Apple podría sufrir un "daño irreparable" si Samsung continuaba utilizando las patentes en cuestión, y que una sanción pecuniaria no es una compensación suficiente.

Las consecuencias seguirán, sin embargo, siendo limitadas para Samsung, que ya no vende los dispositivos en cuestión en Estados Unidos.

Al mismo tiempo, la compañía manifestó en un comunicado que está "muy decepcionado de que a Apple se le haya concedido una medida cautelar seleccionando a los teléfonos móviles de Samsung".

"Nos gustaría tranquilizar a los millones de clientes leales a todos nuestros emblemáticos smartphones, que son utilizados y amados por consumidores estadounidenses, diciendo que permanecerán a la venta y disponibles para el servicio de atención al cliente en Estados Unidos", indicaron voceros de Samsung.

Los aparatos de la empresa surcoreana afectados por la demanda de Apple incluyen modelos Galaxy, Stratosphere, Nexus y Admire de generaciones previas.

"Si bien esto no afectará a los consumidores estadounidenses, es otro ejemplo de que Apple, abusando del sistema legal para crear un precedente legal que puede perjudicar a los consumidores de las generaciones venideras", acusó el grupo tecnológico.

El enfrentamiento entre Apple y Samsung, que dominan el mercado mundial de teléfonos inteligentes y tablets, es particularmente destacado. Los dos grupos habían llegado a una tregua parcial en 2014, dejando la mayor parte de sus demandas recíprocas en el mundo, pero no en Estados Unidos, donde Samsung llegó a apelar a la Corte Suprema.