Sólo el año pasado se destruyeron 1,5 millón de puestos de trabajo en el vecino país, en medio del fuerte ajuste aplicado por la presidenta Dilma Rousseff desde el inicio de su segundo mandato.
Brasil perdió 1,5 millón de puestos de trabajo formales en 2015, la peor cifra en 24 años, según informó este jueves el Ministerio de Trabajo. Sólo en diciembre, fueron suprimidos 596.208 empleos, según comunicó el Archivo General de Empleados y Desempleados.

De esta manera, los sectores laborales más perjudicados en 2015 fueron el industrial, con una destrucción de 608.878 puestos de trabajo, seguido por el de la construcción civil, con 416.959; el de servicios, con 276.054, y el de comercio, con 218.650.

El único sector que mostró un crecimiento en la creación de empleos fue el agropecuario, con un incremento de 9.821 puestos, lo que representó un aumento del 0,68% en su plantilla.

Así, el mercado laboral demostró su fragilidad ante la crisis política y económica que vive el país, el cual el año pasado sufrió una contracción del 3,7% de su PBI, según analistas privados.

En base a esto, el ministro de Trabajo de Brasil, Miguel Rossetto, reconoció que 2015 "fue un año difícil", aunque subrayó que los malos datos "no destruyó las conquistas" logradas en estos años, y agregó que "continuamos con un mercado (de empleo) formal elevado en el país, a pesar de que los números del año pasado no son positivos".

Por último, los Estados más golpeados por la destrucción de puestos de trabajo fueron San Pablo, seguido por Minas Gerais y Río de Janeiro, la zona más rica del país.