Pueden parecer una pérdida de tiempo, pero las grabaciones virales de animalitos tiernos proporcionan una dosis diaria necesaria para el usuario de internet.
Es imposible negar que uno de los pasatiempos preferidos de los oficinistas aburridos es mirar videos en la web, pero existe un motivo psicológico para que un adulto pueda pasar un largo rato embobado con las imágenes de cachorros torpes y peludos: son un verdadero vicio.

"Es un tipo de vicio. Queremos nuestra dosis de ternura", explicó la psicóloga de Yale Oriana Aragón al sitio de la CNN en español. Más adictivo aún será el video en cuestión si incluye animales que llevan a cabo acciones antropofórmicas porque así será más sencillo identificarse.

Koko adoptó a dos gatitos en su cumpleaños
Varios estudios científicos respaldan la teoría de que los seres humanos encuentran irresistibles a los cachorros de otras especies por el instinto de autopreservación que nos impulsa a cuidar de los bebés.

"Nuestra supervivencia depende de que cuidemos a nuestros pequeños. Es parte de nuestra especie humana responder a estas características", explicó Aragón.

Si a eso se le suma el hecho de que el cerebro libera dopamina (el neurotransmisor que se encarga de las respuestas emocionales) cada vez que la persona está frente a un cachorro de la especie que sea (de ahí vienen los "awww" ante cada foto de bebé), los videos de gatitos, perritos y hámsters son una combinación adictiva.

"Es algo que nos da placer y nos hace volver", convino Aragón.

Lo que también nos hace volver a los videos de gatitos puede ser la inagotable capacidad que tienen para hacernos reír, lo que nunca está de más.

gatito bebe piso video