El actor volvió al ruedo con "El quilombero" y reconoció la necesidad de estar alejado de los medios para concentrarse en la crianza de su hija Rufina.

Nicolás Cabré, quien regresó al teatro con El Quilombero de la mano de Arturo Puig, habló en una charla íntima de su vida profesional y personal. Confesó que hubo un tiempo en el que prefirió alejarse de las luces y también remarcó que el mejor papel que le tocó hacer en su vida, es el de padre de Rufina.

En declaraciones radiales, Cabré, quien estuvo un poco alejado de la tele y el teatro, contó que "hubo un momento en que necesitaba parar, creo que la paternidad, la pérdida de mi papá tuvo que ver, son ya muchos años trabajando y de entrar en una locura. No la estaba pasando bien, cambiaron mucho las prioridades y me di cuenta cuáles son mis necesidades".

Seguí leyendo más en RatingCero.com.