El jefe de Gabinete, Marcos Peña, admitió que la falta de un acuerdo con esos acreedores "pone trabas en terminar de estar en el circuito de crédito internacional", por lo que el Gobierno tiene "vocación" de resolver "rápido" el conflicto.
El Gobierno nacional ratificó este sábado su "vocación" de "resolver rápido y de la mejor manera" el conflicto con los fondos buitre por la deuda en defalut y enmarcó esta cuestión entre los temas que Argentina tiene que "sacarse de encima" para "poner en marcha la economía".
Un día después de que, desde Davos, el presidente Mauricio Macri responsabilizara a los fondos buitre por la demora en las negociaciones, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, admitió que la falta de un acuerdo con esos acreedores "pone trabas en terminar de estar en el circuito de crédito internacional".
"Y esto, al final del día, termina perjudicando a los argentinos y a la posibilidad de poner en marcha la economía", advirtió.

A horas de su regreso de esa ciudad suiza, donde el gobierno argentino participó del Foro Económico Mundial, el funcionario señaló en declaraciones radiales que, como lo fue el "cepo" en su momento, el de los "holdouts" es de uno esos "temas que hay que sacárselo rápido de encima para avanzar en la agenda de la pobreza cero, del desarrollo y de las inversiones".
Peña señaló que si bien "hubo una demora de una semana" que los mismos fondos buitre "plantearon" para avanzar en las negociaciones, dijo que "lo más importante es la vocación de resolver esto rápido" por parte de la Casa Rosada.
Peña argumentó que "cuanto más rápido" se acuerde una solución en torno a esta cuestión "más se va a poder avanzar en el plan Belgrano, un plan de infraestructura (ferroviaria) para el norte, en la posibilidad de que haya financiamiento en las provincias, en las empresas, en los domicilios particulares".
El jefe de ministros, como lo hizo recientemente desde Davos el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, pidió "ser conscientes de que no hay que sobredimensionar el problema, sino que hay que resolverlo".
"Como ha planteado Prat Gay, (la deuda con los fondos buitre) representa una cuota muy reducida de nuestro Producto Bruto y responde a un muy manejo del gobierno anterior que ha agrandado la cuestión", enfatizó.
En la conferencia de prensa que ofreció ayer en Suiza, Macri había admitido que "hasta ahora no hay resultados concretos" en la negociación con los holdouts, a quienes exhortó a que se "comprometan" a llegar a un acuerdo "lo antes posible".
El presidente reveló que "a esta altura" el Gobierno esperaba "tener la cosa más avanzada" y ratificó que el lunes 1º de febrero la Argentina presentará una oferta formal a los holdouts a través del mediador Dan Pollack.
Visiblemente disgustado, Macri aclaró que esperarán hasta febrero "para tomar una opinión definitiva" sobre el estado de la negociación.
"Hasta ahora no hay resultados concretos, esperábamos a esta altura tener la cosa más avanzada. Esperemos hasta el 1 de febrero para tomar una opinión definitiva acerca de en qué situación estamos, porque ahí va a ser cuando actúe el mediador", expresó.
Macri resaltó también que busca un "acuerdo balanceado para las dos partes" y que espera que el conflicto de la deuda con los acreedores que no ingresaron a los canjes de deuda se solucione "lo antes posible".
"Después de tantos años de conflictos estamos actuando en consecuencia. Viajamos a Nueva York y en persona les dijimos que estamos preparados para conformar un acuerdo, estamos viendo las condiciones. Volveremos a viajar, hay una reunión prevista para el 1 de febrero. Lo antes posible tenemos que encontrar la forma en que el acuerdo sea balanceado para las dos partes", sostuvo.