Más allá de las preguntas de rutina que pueda hacer el encargado de Recursos Humanos, hay algunos detalles de la charla que parecen triviales y en realidad son decisivos.
Toda conversación superficial que suceda antes o después de una entrevista de trabajo puede resultar tan crucial como las respuestas que se dan durante el proceso en sí porque le permiten al potencial empleador conocer más sobre el carácter del candidato entrevistado. Por eso, una consultora de recursos humanos reveló cuáles son las frases prohibidas para lograr una charla satisfactoria.

La consultora británica Resurgo Trust, que se especializa en capacitar a jóvenes de bajos recursos para su ingreso al mercado laboral, publicóen The Guardian una serie de frases que desaconsejan para las entrevistas de trabajo, y unas fórmulas que son mucho más convenientes para hacer quedar bien al candidato.

Las prohibidas:

  • Resaltar algún defecto físico: "¿Nervios? No, soy así. Mis manos siempre tiemblan a la mañana".
  • Dar una imagen poco agradable: "La hinchazón bajó muchísimo. Deberías haberme visto ayer".
  • Revelar demasiada información: "¡Mirá lo que es el sol! Nunca me levanto tan temprano".
  • Mostrar desorganización: "Antes de que empezar, tengo que chequear que esté en la dirección correcta".
  • Un chiste demasiado raro: "Doblemos acá a la izquierda, creo que me están siguiendo de nuevo".
  • Un lance demasiado informal: "¿La recepcionista tiene novio en serio o está haciendo de cuenta? "
  • Ir al grano muy rápido: "Voy a ser honesta: necesito un adelanto de mi salario".

Las frases más convenientes para charlar antes de la entrevista de trabajo:

  • "¿Nervios? No, estoy entusiasmado. Este parece un buen lugar para trabajar"
  • "¿Cómo estuvo tu fin de semana? ¿El mío? Corrí una media maratón, era un evento a beneficio"
  • "Lindo clima, ¿no? Me encanta esta época del año".
  • "Estuve investigando un poco sobre la empresa y me impresionó su desempeño el año pasado"
  • "¡Qué edificio increíble! Debe tomar cierto tiempo aprender a moverse por acá"
  • "No, no tuve que esperar mucho. Y me atendieron bien"
  • "Tengo que ser franco: me parece que yo encajaría muy bien acá"

En definitiva, generar cierta empatía con el interlocutor, aunque más no sea a través de frases de cortesía, todavía puede dar buenos resultados. El objetivo es pensar muy bien las 12 primeras palabras antes de iniciar la conversación formal para impresionar positivamente al entrevistador, informó el sitio Daily Mail.