Según estimaciones de consultores privados los aumentos en las tarifas para los consumidores residenciales podrían alcanzar el 600%. También se oficializó que a partir de febrero la factura de luz se pagará todos los meses y no de manera bimestral como regía hasta ahora.
El ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, adelantó este jueves que el Gobierno dará a conocer mañana el nuevo cuadro tarifario para los usuarios de energía eléctrica de la Ciudad y el Gran Buenos Aires.

"Entiendo que mañana va a haber una información detallada sobre este tema. Pero prefiero que los detalles los dé el ministro" de Energía, Juan José Aranguren, señaló Frigerio en declaraciones a radio La Red.

El Gobierno inició el miércoles pasado el proceso de incremento de la tarifa eléctrica con una actualización de los precios de la energía en el Mercado Mayorista, con subas de hasta el 345 por ciento.

En tanto este jueves, a través de una publicación en el Boletín Oficial, eliminó el Programa de Uso Racional de la Energía Eléctrica (PUREE), que regía desde 2004, ordenó a Edenor y Edesur implementar la facturación mensual del servicio, y le pidió al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) que elabore una tarifa social para sectores de menores recursos.

Además, instruyó a ese organismo que efectúe "un ajuste del valor agregado de distribución en los cuadros tarifarios" de las empresas que brindan el servicio en la Capital y el Gran Buenos Aires.

El economista Fausto Spotorno, de la consultora Ferreres & Asociados, estimó que los aumentos serán "grandes, importantes, ya que se trata de precios reprimidos, y podrían llegar hasta 500 o 600% sin problemas; pero no es algo que sepamos ahora, ya que no hay precisiones".

En esa línea otros dos estudios realizados por Ferreres & Asociados y Estudio Bein advirtieron que la quita de subsidios en los que se muestra decidido a avanzar el gobierno de Mauricio Macri agregarán entre 7 y 9 puntos a la inflación de este año.

Al respecto Spotorno advirtió que "hoy en el Gran Buenos Aires se paga siete veces menos que Santa Fe y Córdoba, que ahora van a pagar un poco más", y tras el ajuste "algunos comercios podrían trasladar a sus precios los mayores costos".