Curioso caso fue el que ocurrió en el fútbol de Costa Rica y que tuvo a un jugador argentino como protagonista, o mejor dicho, como "actor de reparto".
Andrés Imperiale, del Saprissa, fue agredido por Jonathan McDonald, del Alajuelense, en el clásico disputado el último 23 de diciembre. Luego de una dura entrada del ex Rosario Central, McDonald no tuvo mejor idea que arrojarle su propio botín envuelto en furia.

Curiosamente, el árbitro de dicho encuentro ni siquiera amonestó al jugador en cuestión, aunque un mes después, llegó la justicia. La Federación costarricense analizó los videos y decidió darle tres fechas de suspensión al delantero.

Alajuelense