Una práctica muy común en el básquet de los Estados Unidos (incluso en la NBA) es la de intentar distraer al jugador rival encargado de los tiros libres con diferentes acciones que llamen su atención y desvien la concentración a la hora de lanzar.
Sin embargo, en la Universidad de Arizona decidieron hace un tiempo ir más allá y para eso crearon la "Cortina de la Distracción", que cada vez que se abre deja ver algún personaje extravagante haciendo cosas insólitas sólo con el objetivo de que su rival falle el tiro.

En esta ocasión, en el encuentro ante Oregon, ese personaje tiene nombre, apellido y 18 medallas de oro olímpico. Nada menos que Michael Phelps, el multiganador nadador que fue invitado especial y que salió de dicha cortina vestido como para ir a la pileta y con todas sus preseas colgando.

Con bailes y caras jocosas, Phelps para colmo logró su cometido, ya que el tirador erró sus dos libres y Arizona terminó imponiéndose con comodidad.

Mirá la insólita situación:

Phelps