Puede escuchar y ver mejor que cualquier persona, y hasta tiene una reacción involuntaria propia de un felino cuando divisa a un perro. Usa rabo, patas y orejas para sentirse más cómoda.
Una noruega 20 años llamada Nano se convirtió en una celebridad de la web esta semana tras la publicación de su historia en YouTube, donde ella asegura que nació en la especie equivocada: tiene el cuerpo de una humana, pero en realidad es un gato.

El caso de Nano podría ser tratado como una disforia de especie, o como una etapa fantasiosa en la vida de la joven, pero ella asegura que se siente un gato desde que tiene 16. "Mi psicólogo dijo que puede ser que la supere, pero no lo creo", expresó.

La entrevista que le hicieron para un programa de radio de Trondheim se convirtió en un viral con más de 1.3 millones de visualizaciones en YouTube.

Asegura que es un gato encerrado en el cuerpo de una humana
Nano reside en Oslo y en el video se la puede ver deambular por la estación central de trenes de la capital noruega acompañada por una reportera. La joven incluso tiene una reacción involuntaria de desconfianza al ver a un perro, algo propio de los gatos.

La gata con pinta de humana aseguró que los médicos le encontraron "un gen defectuoso" en su ADN que prueba que ella es un felino en realidad. Por eso usa orejas, cola y hasta guantes de garras peludas para sentirse más a gusto con su cuerpo.

Pero Nano no está sola: charla con maullidos con un muchacho llamado Sven, que tiene una personalidad felina.