Los investigadores del trágico caso descubrieron que la esposa había "perdido el deseo de vivir" tras encontrar el cuerpo de su pareja en el piso de su dormitorio.
Los médicos forenses de Portsmouth, en el Reino Unido, revelaron esta semana que Paula Sheperd, de 70 años, se acostó lentamente junto al cadáver de su marido y se dejó morir tras encontrarlo en el piso de su dormitorio en la localidad de Locks Heath.

Paula y Raymond, de 76 años, fueron encontrados el 7 de abril de 2014 por una corredora inmobiliaria que iba a vender su casa, informó el sitio Daily Mirror. La mujer estaba vestida con su camisón y el hombre estaba tapado parcialmente con un edredón.

La pareja había sido vista con vida el 18 de marzo del año pasado, cuando los paramédicos del servicio nacional de salud británico fueron al domicilio para atender a Raymond, quien estaba confinado a una silla de ruedas.

El médico forense Basil Purdue explicó que Paula había "colapsado" tras encontrar el cuerpo de su marido, y que en ese momento perdió "sus ganas de vivir" porque "no podía imaginar un futuro sin él".

El señor Sheperd era diabético, padecía artritis y la gota, y tenía un marcapasos, mientras que Paula era epiléptica y había sufrido un ataque pocos días antes de su muerte. Purdue convino que "es posible que ella lo haya sobrevivido varios días", y que el edredón era un intento torpe por cubrirlo.

"No está claro por qué ella no pidió ayuda, pero la mudanza inminente y la noticia de que había perdido a su compañero pueden haberla dejado muy confundida", explicó el forense.