Mientras los felinos demuestran un interés limitado por sus sirvientes humanos, sus eternos rivales hogareños se desviven por el cariño de sus amos.
Un estudio realizado en Gran Bretaña para un documental de la BBC confirmó de una vez y para siempre lo que todo dueño de mascota intuía: que los perros aman a sus dueños casi cinco veces más que los gatos a los suyos.

Al margen de los mimos, las bienvenidas calurosas y las demostraciones de atención que tanto perros como gatos tienen para con sus amos, el estudio demostró que los perros liberan 57,2 % más de la hormona oxitocina al jugar con sus dueños mientras que los felinos sólo experimentaron un incremento del 12%, informó el sitio Daily Mail.

La oxitocina es conocida por ser "la hormona del amor" responsable, por ejemplo, de que las madres sientan un vínculo inmediato con sus recién nacidos. Una persona puede percibir un incremento de entre 40 y 60 por ciento de esta sustancia en la sangre al ver a su cónyuge o hijo.

Del mismo modo, el neurocientífico Paul Zak sometió a 10 perros y 10 gatos a una prueba: los puso a jugar con sus dueños durante 10 minutos y midió sus niveles de oxitocina en sangre antes y después de la experiencia.

Los perros experimentaron un incremento del 57,2 por ciento de oxitocina en sangre, mientras que los gatos percibieron apenas 12 por ciento. Aunque los felinos aman a sus humanos, los canes les sacan una diferencia de casi cinco veces.