Un policía norteamericano afirmó que irá hasta los tribunales para quedarse con la herencia del adolescente fallecido.
Un policía ha dado que hablar al asegurar que quiere quedarse con la herencia de un joven al cual mató tiempo atrás. La decisión la tomó debido a que según él tuvo fuertes traumas luego del terrible accidente.
El abogado del efectivo policial, Joe Brodsky, indicó que su cliente tuvo daños psicológicos irreparables. "Él se siente horrible de que Bettie Jones esté muerta por las acciones que él se vio forzado a cumplir. Esto lo afecta profundamente. Es una carga que llevará por el resto de su vida", expresó.
El incidente ocurrió el 26 de diciembre del año pasado en un tiroteo. El oficial de nombre Robert Rialmo no tuvo reparos en apretar el gatillo y accidentalmente la bala le cayó a una vecina del joven. Desde ahí el debate sobre la regulación del uso de armas se ha intensificado y algunos quieren que los policías también sean juzgados.
La familia de Quintonio LeGrier, quien tenia 19 años, manifestó que el efectivo policial no debió disparar porque se trataba de una discusión familiar dentro del hogar; por eso decidieron demandarlo para sea encarcelado.
Autoridades de la ciudad argumentaron a favor de su colega porque según ellos LeGrier quiso disparar al adolescente, no a su vecina, Bettie Jones de 55 años. Nunca se reveló detalles del caso; por lo que sólo se hizo conocido las disculpas hacia la familia de la fallecida.