Luego de intentar eludir el procedimiento constitucional para el nombramientos de jueces en el máximo tribunal del país al designar en comisión por medio de un decreto de necesidad y urgencia, el presidente Macri resolvió enviar los pliegos de los dos candidatos para su tratamiento en la Cámara alta.
Los pliegos de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, postulados por el Poder Ejecutivo Nacional para integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ingresaron este lunes al Senado.

Las postulaciones de Rosatti y de Rosenkrantz deberán ser sometidas a estudio de la Cámara alta y obtener los dos tercios de los votos de los presentes para completar el Supremo Tribunal que en la actualidad funciona con sólo tres jueces.

De esta manera el presidente Mauricio Macri busca dejar atrás el escándalo que desató su intento por imponer a los dos nuevos ministros de la Corte por medio de un Decreto de Necesidad y Urgencia sin cumplimentar el procedimiento constitucional.

El polémico decreto, firmado a pocos días de asumir la presidencia, fue cuestionado desde distintos sectores políticos y sociales al tiempo que se presentaron numerosos recursos de amparo para dejarlo sin efecto y declarar su inconstitucionalidad.

Macri, quien desde que asumió la presidencia desde el pasado 10 de diciembre, ha recurrido de manera habitual a los Decretos de Necesidad y Urgencia para llevar adelante su programa político. Incluso ha intentado modificar leyes por medio de decretos lo que fue duramente cuestionado por la oposición e impugnado en la Justicia.

El mandatario optó por este camino cuando podría haber convocado a sesiones extraordinarias para tratar aquellos temas que hubiere considerado más apremiantes. No lo hizo y recién el 1° de marzo, con la apertura del período de sesiones ordinarias se pondrá en marcha el Parlamento.

La decisión de presentar los pliegos de Rosatti y Rosenkrantz busca dejar atrás la controversia y allanar el camino para completar el máximo tribunal del país. Para que sus pliegos avancen, el macrismo se verá obligado a trabar acuerdos políticos ya que se encuentra en franca minoría en el Senado.