Se trata de tenedores de papeles restructurados que no pueden cobrar desde junio de 2014 por el fallo de Griesa.
Los bonistas italianos que habían aceptado el canje de deuda propuesto por la Argentina en 2010 expresaron este martes un fuerte enojo contra el Gobierno porque no pueden cobrar desde junio de 2014 y negaron que el acuerdo anunciado oficialmente los beneficie.

Tulio Zembo, representante de los bonistas italianos que adhirieron al canje, dijo que el acuerdo de pago por 900 millones de dólares anunciado por el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, sólo beneficiará a los acreedores que litigaron ante el CIADI contra la Argentina.
"Tendría que explicármelo el señor ministro, porque evidentemente está haciendo referencia siempre a lo mismo: a aquellos que no entraron en el canje que representan una pequeñísima parte de los italianos que sí aceptaron la restructuración con un costo del 65%", se quejó Zembo, consigna la agencia NA.
Se trata, como lo había precisado el propio Prat Gay en una conferencia de prensa en la Casa Rosada, de los bonistas representados por Nicola Stock, presidente de la Task Force Argentina (TFA) que habían presentado demandas ante el CIADI y no tienen ninguna sentencia, por lo que son de "tercera generación".
La solución propuesta "genera dudas", según Zembo, sobre cuál es la intención del gobierno de Mauricio Macri porque los acreedores que sí aceptaron la restructuración en 2010 están sin cobrar los vencimientos desde el 30 de junio de 2014, "y eso a nadie le preocupa".
Los pagos a esos bonistas italianos están bloqueados desde el 30 de junio de 2014 por una sentencia del juez neoyorquino Thomas Griesa (que entiende en la causa judicial) quien trabó el giro de fondos al agente pagador Bank of New York Mellon (BoNY).
El 10 de septiembre de 2014 se creó la nueva ley argentina que define como ente pagador a un fideicomiso en el Banco Nación donde el Gobierno va depositando los vencimientos, pero los bonistas no pueden transferir el dinero al exterior "porque hay peligro de embargo", se quejó Zembo en declaraciones radiales.
Por ello, el representante de los acreedores restructurados se quejó del Gobierno de Mauricio Macri porque optó por negociar con los holdouts de la TFA antes que solucionar el problema de quienes confiaron en el país y aceptaron la quita.
"Entonces, claro, se les paga todo y están chochos. Se soluciona muy rápido. Representan el 15% de la deuda que está afuera de los acuerdos con los acreedores, dice el ministro", sostuvo Zembo. Y en ese sentido, consideró que "por lo que se tiene que preocupar el ministro (Prat Gay) es cómo va a solucionar el problema de los italianos que sí aceptaron entrar al canje de deuda y de los cuales no se habla".