El legislador del Frente para la Victoria (FpV) ingresó este martes al despacho por una puerta trasera, ya que la entrada principal conserva una faja de seguridad colocada por orden del presidente de la Cámara, Emilio Monzó.
Pese a que aún sigue el conflicto por la titularidad de la oficina 340, que la Presidencia de la Cámara baja pretendía quitársela al jefe de La Cámpora, Máximo llegó durante la mañana y mantuvo varios encuentros con otros legisladores del FpV.

Tras la clausura, el FpV denunció el mes pasado que personal de seguridad había ingresado sin permiso al despacho, tras romper la cerradura.

En tanto, Monzó sostiene que ese despacho no le corresponde e Máximo y que es la Cámara la que debe asignar las oficinas. No obstante, el presidente de la Cámara no opuso resistencia, según indicó el diario La Nación.

"Hubieran mandado la notificación en vez de meterse al despacho de un diputado electo por la provincia de Santa Cruz. No me notificaron ni al bloque ni a mí. Me parece que es un temor de ellos por portación de apellido. Son revanchas personales de (Emilio) Monzó que cree que fue Kirchner quien pidió que lo despidan de la gestión de Scioli", había expresado Máximo.