Lo aseguró Adrián Albor, abogado de las víctimas de la presunta represión parte de la Gendarmería en la villa 1-11-14. Además, explicó que hubo oficiales chicos heridos, pero "en dos hechos distintos".
El abogado de las víctimas de la supuesta represión en el Bajo Flores, Adrián Albor, contó que "una mamá recibió 12 balazos al cubrir a sus hijos" cuando los agentes de Gendarmería comenzaron a disparar contra la murga.

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"Había dos vehículos en una esquina y los gendarmes querían llevárselos. Bajaron con escopetas aunque nunca existió una resistencia de los chicos para correrse", explicó el letrado.

Y agregó: "Si realmente iban a buscar autos, no tenía que ir con armas. Eso no se entiende. Acá hubo una feroz represión".

Asimismo, reconoció que hubo gendarmes heridos, tal como lo confirmó el Gobierno, pero explicó que "nada tuvo que ver con el episodio del ataque a la murga". "Fueron dos hechos distintos, en dos lugares distintos", afirmó.

En declaraciones radiales, el abogado aseveró que "el gobierno quiere evitar las manifestaciones populares" y consideró que hay "una estrategia es la demonización para callar al pueblo".