Daniel Bellini, condenado a 15 años de prisión por el crimen de su ex pareja la bailarina Morena Pearson, recibió el beneficio para hacer salidas laborales tres veces por semana a su boliche Pinar de Rocha, donde hará tareas administrativas.
Salidas laborales para Bellini
Según informó C5N, Bellini obtuvo el beneficio para hacer salidas laborales porque tiene cumplida la mitad de la pena. De esta forma, volvió a trabajar al boliche Pinar de Rocha donde va a estar en la administración.

La salidas serán tres veces por semana y cuando terminé deberá volver a su casa bajo el monitoreo de la tobillera electrónica.

En octubre del año pasado, la Corte Suprema dejó firme la condena de 15 años de prisión impuesta a Belllini por el crimen de su ex pareja, la bailarina Morena Pearson, cometido en 2008, al rechazar un último recurso presentado por su defensa.

El empresario de la noche, dueño del boliche de Ramos Mejía, fue condenado por el Tribunal Oral Criminal (TOC) 1 de Morón en 2011 a 16 años de prisión y al año siguiente, el Tribunal de Casación bonaerense confirmó la condena, pero le redujo la pena a 15 años.

En diciembre de 2013 el TOC1 le concedió a Bellini, de 65 años, el beneficio de la prisión domiciliaria luego de un planteo en el que la defensa demostró que su asistido padece mal de Parkinson
"que lo afecta progresivamente" y que ese tipo de patologías no pueden tratarse en los penales.

Ese padecimiento fue certificado por un especialista aportado por la defensa y un director médico del Servicio Penitenciario aseguró que "la enfermedad avanza y viene deteriorando distintas capacidades cognitivas del imputado".

El crimen fue cometido la madrugada del 21 de marzo de 2008, cuando Bellini y Morena discutieron en Pinar de Rocha, donde la joven trabajaba como bailarina del caño, porque él la había visto bailando muy provocativamente con un amigo.

Morena se retiró a la casa donde convivía con Bellini y la hija de ambos y, según la versión del empresario, él la siguió, le dijo que la relación estaba terminada y regresó a Pinar de Rocha a reunirse con un abogado.

Según aseguró, al regresar a la casa encontró la Morena tirada en el vestidor de la habitación sobre un charco de sangre, con heridas de bala.

Esa versión fue desvirtuada por la investigación que llevó adelante el fiscal de Morón Matías Rappazzo, quien descubrió que no había deflagración de pólvora en las manos de Morena y que el arma, una pistola calibre 9 milímetros con mira láser hallada en el lugar, había sido limpiada de huellas.

En el juicio, también se acreditó que habían sido borrados del celular de Morena mensajes de texto que la joven envió y recibió minutos antes de aparecer baleada.

Uno de los testimonios que más se tuvo en cuenta fue el de Iván Tellnow, ex bailarín de Pinar de Rocha, que aquella madrugada bailó con la joven y luego recibió de ella dos SMS que decían: "Me separé de Dani porque cree que estoy con vos" y "Me quiere matar".

También se acreditó que habían sido borrados los videos de algunas cámaras de seguridad del boliche.