Cada día más gente elige la modalidad freelance para trabajar y, en muchos casos, ambos integrantes de la pareja se suman a este estilo de vida.

Compartir el mismo techo y trabajar desde casa pueden ser factores muy difíciles de manejar para una pareja si no tienen especial cuidado en la organización de la rutina para no poner en peligro a la pareja o sufrir el agobio por tanto tiempo compartido.

A partir de las distintas experiencias de sus usuarios, Freelancer.com comparte algunas claves para que la convivencia laboral de una pareja freelance no arruine desgaste el vínculo:

  • Colaborar con el trabajo del otro en lo que sea necesario, sin invadir el espacio y trabajo de cada uno
  • Involucrarse de forma constante en las tareas, tanto de trabajo como de la casa, para que el peso no recaiga siempre en la misma persona
  • Saber comprender al otro: si uno tiene que trabajar pero el otro quiere salir, ambos deben tener claro que el trabajo freelance requiere de tiempos y espacios fuera de la cotidianeidad de "9 a 18", siendo el trabajo en horarios extraños a veces la prioridad
  • Organizarse de tal manera que tengan un momento del día en que puedan alejarse de la computadora y compartir un momento juntos
  • Ser objetivo sobre el trabajo y el desempeño del otro

Mar Fardos, de 23 años, y Leonardo Liggieri, de 26, son novios, conviven y ambos trabajan como freelancers. Ellos son un verdadero caso de éxito: trabajan juntos y en armonía. Cuentan que, lejos de aislarse a la hora de trabajar, se ayudan constantemente y que cuando alguno no sabe o no puede hacer algo o necesita un consejo, el otro aporta su mirada.

Ambos afirman que no tienen horarios definidos pero tienen claro que la mayor parte del día se trabaja y cada uno se dedica a lo suyo sin invadir el espacio del otro. No obstante su "tesoro" son algunas mañanas en las que van a desayunar afuera y se distienden.

En algún otro momento del día también se toman una pausa y organizan los horarios del día de acuerdo a las necesidades de los proyectos en los que estén trabajando.

"Antes trabajábamos en una empresa los dos y a ninguno nos gustaba levantarnos temprano e ir lejos de casa para cumplir con la rutina. Hoy en día, el trabajo en casa es como una tarea más. Si está lindo el día podemos ir a la pileta y trabajamos más tarde, nadie nos controla", comenta Mar.

En su casa, Mar y Leonardo adaptaron un cuarto "de huéspedes" al formato de "oficina" donde tienen todos sus elementos de trabajo, creando de ésta manera una oficina dentro de su hogar, en dónde ambos pueden trabajar y compartir su vida armónicamente.