Mauro Szeta
Mauro Szeta
La captación de la víctima se hizo a través de Facebook. La oferta era para cumplir tareas como niñera. Del otro lado de la red, estaba la víctima de 19 años.
La necesidad de trabajo hizo que la chica no dudara en ir al encuentro de su futuro empleador. Sola, confiada, fue a una esquina.

Desde allí, el hombre la llevó a una casa con la excusa que ese iba a ser su lugar de trabajo. Allí, según le dijo, iba a oficiar de niñera. No pasó nada de eso. Lo que siguió fue un calvario descomunal.

El falso empleador amenazó a la chica con un cuchillo, la ató, la sometió a torturas y la violó cinco horas.

Los tormentos incluyeron ataduras y golpes. Como pudo, la chica logró sacarse las cintas que le ataban las manos y empezó a pedir ayuda. Al rato llegó el cuñado del acusado, que vive en una casa lindera.

Al ver lo que pasaba, el cuñado indagó al sospechoso y le preguntó "¿qué hiciste?". La respuesta mentirosa no tardó en llegar: "Ella es mi novia", dijo. La chica alcanzó a balbucear: "Miente, me violó".
El cuñado atacó a piñas al acusado, que logró escapar igual del lugar.

Luego, la propia familia del sospechoso, identificado como Sergio Ramírez, llamó al 911 para alertar de la fuga. Luego vino la venganza barrial. Varias personas quemaron la casa del violador.

Una trampa brutal, una violación descomunal.