Los empleados de seguridad que estaban de turno el día de la muerte del fiscal Alberto Nisman no quisieron prestar declaración este viernes ante la jueza Fabiana Palmaghini, que rechazó pasar el caso al fuero federal.
Palmaghini pretendía indagarlos por el presunto delito de "incumplimiento de los deberes de funcionario público" por no haber actuado debidamente.

Los representantes de las hijas de Nisman y el de la madre del fiscal sostuvieron que Nisman fue asesinado y que fue una muerte vinculada con su condición de fiscal. Por ende, afirmaron que no les correspondía a la jueza Palmaghini y a la fiscal Viviana Fein seguir investigando el caso ya que los delitos cometidos por o en contra de un funcionario federal en relación con su cargo los investiga la justicia federal.

La jueza Palmaghini rechazó ese planteo y continuará a cargo del caso, según confirmaron fuentes judiciales. Por otra parte, la juez indagó hoy a los dos custodios que estaban de turno el día que apareció el cuerpo sin vida del fiscal Alberto Nisman y que tenían asignada su custodia. Ambos se negaron a declarar.

Se trata del suboficial Armando Niz y el sargento Luis Miño, ambos de la Policía Federal, quienes fueron imputados por incumplimiento de los deberes de funcionario público por no haber intervenido con rapidez pese a que Nisman no respondía a sus llamados. También por abandonar la custodia para ir a buscar a Sara Garfunel, la madre del fiscal, el día en que fue hallado el cadáver.