El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, se mostró confiado en que el Presidente se reunirá con representantes de la Asociación. "No hay nada que impida que ese diálogo se dé naturalmente", aseguró.
"Entendemos que el presidente se va a reunir con las Abuelas de Plaza de Mayo" dijo Avruj en una entrevista con el diario El Tribuno de Salta, provincia a la que el funcionario viajó para firmar un convenio con el gobernador provincial Juan Manuel Urtubey.

Abuelas había solicitado una reunión con el presidente para conocer las políticas sobre derechos humanos de su gobierno y para reclamar por los cambios en el Archivo Nacional de la Memoria, pero Macri delegó el encuentro, que tuvo lugar el 27 de enero último, en su jefe de gabinete, Marcos Peña.

"La reunión no se pudo hacer por temas de agenda y de oportunidad. Vuelvo a decir que nuestro principio es el diálogo, así que naturalmente se va dar con todos los organismos, no solamente con Abuelas", recalcó Avruj, quien a la vez ratificó que "los juicios de lesa humanidad y las leyes reparatorias son política de Estado". "Nosotros no venimos a modificar absolutamente nada de eso. Seguimos con la Conadi (Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad) en la búsqueda de los nietos, lo que me parece una cuestión importantísima. Seguimos con los programas de lesa humanidad y el programa de verdad y justicia. Así que no hay nada que impida que ese diálogo se dé naturalmente", amplió.

Tras manifestarse "en contra de toda cooptación, tanto ideológica como económica", el ex dirigente de la DAIA puntualizó algunos hechos de corrupción atribuidos a Madres de Plaza de Mayo en el proyecto Sueños Compartidos y graficó su postura: "Los derechos humanos son de la gente, no de un gobierno".

Consultado sobre la protesta social y específicamente sobre la detención de la dirigente de la Tupac Amaru, Milagro Sala, Avruj opinó que "mayoritariamente la gente está acompañando a la Justicia jujeña que ha tomado la decisión" y consideró que no se trata de un caso de "criminalizar la protesta", tendencia sobre la que se expresó "en contra".

"Creo que aquí hubo una decisión de la Justicia y no de la política de poner en prisión a Milagro Sala por innumerables denuncias", afirmó el secretario y finalizó: "Soy respetuoso. Hay un proceso judicial que está funcionando porque hay un fiscal, defensores y jueces interviniendo. Y Derechos Humanos está garantizando que su integridad física no sea vulnerada".