La mujer lograba que sus víctimas la invitaran a sus casas. Luego les quitaba sus efectos personales con ayuda de su pareja. Tras un juicio oral, la acusada terminó condenada a más de 8 años de prisión.
El Tribunal Oral en lo Criminal de N°25 condenó a Julia Fernández Brizuela, a la pena de ocho años y seis meses de prisión tras considerarla autora y coautora de los delitos de robo simple reiterado en dos oportunidades.

La mujer actuaba bajo la modalidad "viuda negra"
. Bajo el seudónimo "Natalia" contactaba a sus víctimas a través de líneas de encuentro y concertaba una cita con sus víctimas. Tras convencerlas de ir a sus casas, Fernández Brizuela les ofrecía cocinarles y entonces aprovechaba para suministrarles un somnífero con la comida o el vino.

Según determinó el fiscal en lo Criminal de Instrucción Martín López Perrando, entre las 21:00 del 4 de julio de 2013 y las 10:00 del día siguiente, la imputada concurrió al departamento que Juan Carlos Mansilla tenía en la calle Apolinario Figueroa, y tras prepararle la comida y que el hombre se quedara dormido, lo desapoderó de dos medallas, un revolver, un carnet de jubilación, prendas de vestir, una máquina de afeitar, un abrecartas y un teléfono inhalámbrico.

También, se le imputaba a Fernández Brizuela y su pareja, Rubén Javier Ortíz, haber robado a Marcelo Gabriel Díaz, en su departamento de la calle Mansilla, entre las 19:00 del 3 de mayo de 2014 y las 15:30 del día siguiente, dos televisores, un reproductor de DVD, una videocasetera, una notebook, una cámara de fotos profesional, una cámara digital, seis relojes pulsera, documentación y tarjetas.

En este caso, además de adormecer a su víctima, la mujer lo agredió físicamente, pues testigos declararon haber escuchado que la víctima pedía auxilio.

Fernández Brizuela, de 45 años, admitió su participación en los hechos, y solicitó ser sometida a juicio abreviado.

En su sentencia, los jueces Rodolfo Bustos Lambert, Ana Dieta de Herrero y Rodolfo Gustavo Goerner, con la intervención del fiscal Horacio Azolín, resolvieron condenar a la imputada a la pena de cuatro años de prisión.

Sin embargo, como la mujer registraba condenas firmes anteriores por tentativa de robo simple y robo agravado, decidieron unificar las sanciones e imponerle una pena de 8 años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo. En relación a Ortíz, los jueces le otorgaron el beneficio de la suspensión a juicio a prueba o probation.