Tras la presentación de una oferta de pago formal la Argentina solicitó el levantamiento de la medida cautelar interpuesta por el juez Griesa que impide al país pagar parte de sus bonos. Si el magistrado resuelve reponer el "stay" los fondos buitre perderán capacidad de presión sobre Argentina.
El juez del Distrito Sur de Nueva York, Thomas Griesa, extendió hasta el viernes, el plazo para que los fondos buitre respondan a un pedido de Argentina de cancelar una medida cautelar que impide el pago de parte de sus bonos, hasta no cumpla con su condena ante ese tribunal.

A su vez, los abogados de Paul Singer, el multimillonario creador del fondo Elliot Management Corporation y cara visible de la guerra judicial contra la Argentina por bonos defaulteados comprados a precio "basura", pidieron una nueva audiencia, cuya fecha no fue fijada aún por el magistrado.

Una decisión del propio juez impide que la Argentina gire los pagos a los acreedores reestructurados -en su mayoría europeos- porque de hacerlo, parte de ese dinero será embargado para abonar la deuda defaulteada que está en manos de los denominados buitres. Esa misma orden judicial impide también el acceso de la Argentina a los mercados internacionales de financiación, dado que cualquier colocación de bonos podría llegar a ser afectada por un embargo.

La medida cautelar interpuesta por Griesa impide a la Argentina pagar a sus acreedores y acceder a fuentes de financiamiento

Griesa aceptó este martes la petición de los fondos NML Capital y Aurelius de pasar del 18 al 19 de febrero el plazo final para responder a la moción, luego de que Argentina diese su visto bueno a esa fecha, según una carta del abogado de la querella, Robert Cohen.

El gobierno macrista pidió el jueves pasado a Griesa que levante la orden del pari passu o tratamiento equitativo a favor de esos fondos, de modo de poder avanzar con su oferta para resolver el litigio por títulos en default desde 2001.

La administración Macri presentó el pasado 5 de febrero una propuesta para pagar 6.500 millones de dólares, sobre un total de 9.000 millones, a los fondos especulativos y otros acreedores para poner fin al multimillonario juicio.

El gobierno de Macri ofreció pagar 6.500 millones de dólares de los 9 mil millones reclamados por los fondos buitre

Sólo dos de los seis principales fondos especulativos que ganaron el juicio en Nueva York aceptaron la propuesta. Los dos más duros, NML Capital y Aurelius, que en 2012 lograron una sentencia favorable para cobrar una deuda que hoy asciende a 1.750 millones de dólares, la rechazaron.

La semana pasada, una misión argentina y estos fondos buitre fracasaron en un nuevo intento por llegar a un acuerdo sobre esa oferta, indicó el mediador judicial Daniel Pollack, aunque ahora se espera una nueva audiencia directamente ante el juez.

El Gobierno de Cristina Kirchner había rechazado el fallo de Griesa, quien en julio de 2014 congeló un pago de 539 millones de dólares en Nueva York a los bonistas que habían adherido a los canjes de 2005 y 2010, provocando un default parcial de Argentina. Esas reestructuraciones, rechazadas por los denominados fondos buitre y otros querellantes, fueron aceptadas en su momento por 93 por ciento de los acreedores e incluyeron importantes quitas.