En una nueva protesta, productores frutícolas patagónicos volvieron a arrojar este miércoles toneladas de peras y manzanas en el límite entre las provincias de Río Negro y Neuquén.
La medida de fuerza se hizo en el puente que une Río Negro con Neuquén y en la localidad rionegrina de Allen, con el objetivo de que el gobierno Nacional tome medidas urgentes para resolver la situación crítica que atraviesa la actividad productiva regional.

La movilización tuvo como protagonistas a un grupo de productores que se dio cita desde las primeras horas de la mañana en la zona del ex peaje del puente que une ambas provincias.

Cinco camiones con acoplados trasladaron las peras que fueron tiradas al suelo y que pertenecen a las campañas 2015 y 2016 de producción.

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"La medida no alcanzó a interrumpir el tránsito pero ocasionó demoras a los automovilistas ya que gran cantidad de personas se acercó al lugar con bolsos y cajas para recoger peras en su mayoría mientras que expresaban que el Gobierno debería escuchar a chacareros frutícolas.

Carlos Zanardi, el presidente de la cámara de productores frutícolas de General Fernández Oro, al oeste del departamento General Roca, provincia de Río Negro, aseguró que se había reprogramado el encuentro que tenían previsto este miércoles con autoridades de la Nación para el próximo lunes, indicó un matutino rionegrino.

"Esperamos que en esta oportunidad sea con altos funcionarios del gobierno", dijo Zanardi, mientras que su par, el presidente de la Federación de Productores de Frutas de Río Negro y Neuquén, Jorge Figueroa, manifestó a Cadena 3 que el sector "está desfinanciado" y "quebrado económicamente".

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En Allen, mientras tanto, los productores arrojaron tres camiones completos de peras y manzanas en la ruta Nacional 22 y el acceso Biló. Se trataba de mucha fruta que fue cosechada en los últimos
días, no solamente la que no pudieron vender de la temporada anterior y que se encontraba en los frigoríficos.

Figueroa consignó que el kilo de pera se consigue a 50 pesos en la góndola y que ellos sólo reciben 2 pesos o menos, y enfatizó que "el productor necesita $1,08 o $1,10 por kilo de fruta para recolectarla y ese recurso no lo tiene. Llega a esta temporada desfinanciado", al advertir que los únicos beneficiados en la línea de producción son los empacadores y exportadores.

La decisión de realizar la medida fue adoptada el sábado en una asamblea de productores que se llevó a cabo en sede de la Cámara de Productores Agrícolas de General Enrique Godoy, Villa Regina,
Chichinales y Valle Azul. El jueves pasado, productores de General Fernández Oro, arrojaron 60.000 kilos de peras.