La ley impide que una mujer sea ejecutada si está embarazada o tiene hijos, por lo que decidió practicarse una inseminación artificial. El donante de semen fue un preso de 27 años.
Una mujer de Vietnam que estaba condenada a muerte se salvó de ser ejecutada después de inyectarse el semen de otro preso para quedar embarazada. Hay cuatro oficiales de la penitenciaría de Quang Ninh detenidos por el caso.

Nguyen Thi Hue, de 42 años, pagó 50 millones de dongs vietnamitas (unos 2.200 dólares) por dos jeringas cargadas con el semen de Nguyen Tuan Hung, de 27, informó Thanhnien News. La mujer quedó embarazada en agosto de 2015 y dará a luz en abril.

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Según la ley vietnamita, las mujeres no pueden ser ejecutadas si están embarazadas o tienen hijos de menos de 36 meses, por lo que un bebé era la única salvación para Hue, quien fue arrestada en 2012 por tráfico de drogas y condenada a muerte en 2014.

La sentencia de Hue fue modificada para convertirse en una cadena perpetua debido a su nueva vida. Al menos cuatro oficiales de la penitenciaría de Quang Ninh fueron separados de sus cargos tras la noticia del embarazo de la presa.